Nuestra Labor


La Fundación trabaja en diversos ámbitos, pero principalmente nos centramos en la salud mental y la infancia. Trabajar en estos ámbitos nos hace llevar nuestra ayuda humanitaria desde nuestra ciudad a territorios más lejanos. Nuestras principales acciones humanitarias son:

BARCELONA

Desde hace muchos años nuestra entidad colabora en diversos aspectos de la salud mental (tenemos una estrecha colaboración con el Cottolengo del Pare Alegre), pues es un colectivo estigmatizado y sabemos que todos los esfuerzos y recursos que se utilicen para normalizar este tipo de patologías, son de gran valor para conseguir una vida integrada a nuestra sociedad y con un máxima independencia posible.

En el año 2011 comenzamos un proyecto destinado a todas aquellas personas que sufren una enfermedad psiquiátrica y carecen de recursos, oportunidades y/o espacios para iniciar tratamiento en régimen de hospital de día para controlar su enfermedad.

Este proyecto fue avanzando y acabo convirtiéndose en nuestra labor principal en Barcelona bajo el nombre de Social NEPP, un proyecto que también trata la inserción de los enfermos una vez tienen el alta y la ayuda para acceder a nuestra vivienda terapéutica.

Bajo el nombre “Nacemos para ser felices, no perfectos”, desde el año 2017 estamos dando apoyo a enfermedades de Trastornos de la Conducta Alimentaria a usuarios en edad adulta que carecen de recursos económicos.

MOZAMBIQUE

Desde el 2007 trabajamos en Mozambique, en el distrito de Chokwe, con una delegación de voluntarios nativos y donde damos asistencia a mas de 200 niños huérfanos de SIDA. Mensualmente no encargamos de la alimentación y higiene de los pequeños y de que todos ellos tengan acceso a la sanidad, educación y ropa. Anualmente, un equipo de médicos y enfermeros de NEPP, se encarga de la revisión periódica de todos ellos.

Nuestro funcionamiento en tierras mozambiqueñas tiene una estructura de doble ayuda. A los niños huérfanos de VIH, los ubicamos bajo la tutela de una “mamá” o cuidadora sin familia que se hará cargo de que los pequeños tengan acceso a toda la ayuda ofrecida. Mediante esta acogida, estas señoras pueden acceder a las mismas ayudas que tienen acceso los pequeños como es la alimentación, sanidad y ropa.

              

REPÚBLICA ÁRABE SAHARAUI DEMOCRÁTICA (Campos de refugiados)

La situación desde hace mas de 40 años del pueblo Saharaui es un verdadero calvario, pues están destinados en campos de Refugiados en tierras argelinas desérticas.

El año 2009, una primera expedición de nuestra Fundación visitaba los campos de refugiados para ver un Hospital psiquiátrico. Tal fue la conmoción del estado del Hospital, que se decidió comenzar a trabajar en el campo de la salud mentales.

Con un primer objetivo en mente, la construcción de un nuevo hospital psiquiátrico (inaugurado el 2015), nuestras tareas en el terreno se fueron ampliando.

Comenzamos a dar ayuda en el sector de odontología a través del Programa “Enséñanos tu Sonrisa” (con ayuda gubernamental), donde los mas pequeños sufren de graves problemas de caries, debido al tipo de agua a la que tienen acceso. Regularmente aportamos cepillos y pasta de dientes, colutorios, material para revisiones, anestésicos para extracciones…. mediante campañas de recogida de material con mucha participación ciudadana.

Después de constatar la falta de medicación, hacemos unos envíos regulares a la Farmacia Central y al Ministerio de Sanidad Saharaui, que son los responsable que todo el pueblo tenga acceso a la Sanidad.

Bajo el lema “Ningún niño debería morir”, a finales del mes de noviembre del 2017, realizamos una marcha solidaria, para mostrar a todo los participantes (mas de 60 personas) la situación del pueblo Saharaui y la existencia de una fortificación de más de 2800 km, custodiada con más de 7 millones de minas antipersonas que separa el pueblo saharaui de su tierra, actualmente ocupada por Marruecos. Con la repercusión de la marcha iniciamos una campaña de recogida de fondos para la construcción de un hospital pediátrico en zona liberada, donde asistir con mayores recursos a toda aquella infancia víctima de las minas y cualquier otra patología o urgencia. Aprovechando dicha expedición, pudimos trasladar a los campamentos más de 1,6 toneladas de ayuda humanitaria.